Así nació La Bomba
Entre los muchos que cayeron rendidos ante su encanto estuvo Diana Vreeland, la legendaria editora de Harper’s Bazaar y Vogue. Famosa por su intuición prodigiosa, Vreeland vio en la señora Herrera algo explosivo.

Pero era más que un apodo, era un nombre que la definía a la perfección — una fuerza deslumbrante de estilo, seguridad y autenticidad.
Fue Vreeland quien, a finales de los años 70, animó a Herrera a dedicarse a la moda y crear su primera colección. De ese instinto surgió una historia de éxito – una fuerza venezolana que aportó nuevas energías y ritmos a la moda americana sin el más mínimo atisbo de timidez.





